Este mundo es una MIERDA
Creías tenerlo todo, creías alcanzar las estrellas
hoy volteas atrás miras adelante
tan solo ves nada
Escucho pasos en al azotea, no puedo distinguir de donde vienen, parece que tocan a la puerta pero no, no era nadie, tan solo era el viento, tan solo era mi imaginación, que turbia es la existencia cuando se aferra a la nada, que fuerte es, NADA, NADA DE NADA, la nada ocupa casi todo lo que vemos en nuestros días, la NADA al despertar, la NADA al pensar, la NADA al andar vacío en la existencia; definitivamente odio a la humanidad, odio a casi todo en este mundo, si mi vida fuera un vaso vacío, en el fondo existiría un poco de odio hacia alguien más, basta con llenar el vaso con poca agua para darse cuenta que la dilución de mi desprecio con la ilusión de paz verdadera no contribuye en absoluto a mejorar mi vida. He aprendido muchas cosas en mi vida, entre ellas a hacer caso omiso del dolor, el dolor se ha convertido en mi vida como el pan de cada día, como las estrellas de la noche, como el refugio donde descanso, como el amanecer de mis tinieblas, pensaba yo hace poco en tirar todo a la basura, en irme de aquí, realmente pocas cosas me atan a este mundo, muy pocas demasiado pocas, siento yo que no creo ni siquiera en mi, mis creencias están por demás lejanas, pero ¿como empezar a creer en los demás, si no crees ni siquiera en tus propios sentimientos?, cada paso que doy, cada segundo, cada instante, cada anhelo que tengo, es opacado por el sentido de mierda que me exprimen en la cara, lo he constatado muchas veces, mil veces, en más de una ocasión me he limpiado la cara para aparentar que no soy una mierda, para aparentar que no valgo nada, sino que la nada está en mi, la nada se apodera de mi tan fuertemente que es como el amigo inseparable, más allá del odio, de la nostalgia o del amor que se esfuma, saben una cosa, el amor es eso, como la espuma del jabón, a veces lo tienes en tus manos, pero cuando las cierras se desparrama completamente y tan solo te deja las manos pegajosas, es triste, es triste, pero más triste aún es saberse vacío en la existencia, tengo un hueco, un oyo tan grande que nadie puede llenar, nada ni nadie. Veía yo en le periódico a un individuo que se cree el gracioso, que absurda ridiculez es ver tu vida con gracia cuando tenemos serios problemas, los problemas existenciales, la deducción de la nada, convergen en más de una ocasión, en más de treinta centenares de veces; no podemos hacer nada al respecto, tan solo observar a la nada como un epítome episcopal, como la fé de los días de gloria, como el sentido abstracto en el que todos podemos vivir algún día. Me he preguntado tantas veces porqué no me puedo suicidar, hace poco quise clavarme un alfiler en mi dedo y no pude, no pude herirme ni con un alfiler, que decir cuando me puse un bisturí en mis venas, ni siquiera pude rozar mi propia piel y es que he comprendido que la vida se termina cuando se tiene que terminar, cuando se acabe todo no habrá vuelta atrás y todo lo que hallamos hecho o dejado de hacer no será más que un recuerdo en nuestra memoria podrida que se desintegrará justo como el polvo del recuerdo, el recuerdo se evapora como el agua hervida, y aunque somos una pieza buscando un lugar, creo que el rompecabezas del destino, de la vida misma y del amor, me hizo incongruente a todo y a todos, soy demasiado complejo para entender este mundo, soy demasiado complejo para entederme a mi y a los demás, no entiendo razones, tan solo creo en lo que quiero creer, en que soy una mierda y ya... cerrazón??.. tan solo la esencia misma de mi propia naturaleza...