mind's crack
Ayer fue uno de los días más horribles en mi perturbada mente. Antes de acostarme, después de tener la cabeza repleta de pensamientos desastrozos sentí unas ganas impresionantes de quererme morir, de suicidarme en ese mismo instante.
MILLONES de voces se apoderaron de mi de una sola vez, un dolor impresionante recorria mi alma y mi atareada mente se golpeaba continuamente contra el mismo muro, el de siempre, el que me sangra la cabeza.
Cerré los ojos y vi un muro muy alto, por extraño que parezca ya no siento amor, ya no siento odio, ya no siento nada, creo que me he convertido en un zombi, mi voluntad de vivir está casi nula, nada me motiva, nada me interesa, pero, reconozco algo, tengo miedo de mi, al menos ayer si lo tuve, fue una cosa espantosa, no puedo describirla con mis letras, no entendí nada, era como si hubieran tomado mi cerebro, cual papel, lo hubieran hecho plastico y lo estrujaran una y otra vez, si, como cuando se exprime una toalla.
Reconozco que NO ESTOY BIEN, lo reconozco, reconozco también que soy el culpable de mis problemas y reconozco también que no tienen solución. Juro que mil veces quisiera largarme de aquí, lejos, muy lejos donde no tenga que ver a nadie más, lejos tan lejos donde nadie me conozca, donde no conozca a nadie, solo que si me voy a una montaña verde, creo que ese será el final de mis días. Estoy seguro de ello.
Triste es, triste es, muy triste todo es. Anoche fue una noche terrible, no tengo palabras para describir lo que sentí, tengo miedo de recordarlo.